miércoles, 27 de mayo de 2009

Los conejos en México...





EL CONEJO DE LA LUNA


Quetzalcóatl, el dios grande y bueno, se fue a viajar una vez por el mundo en figura de hombre. Como había caminado todo un día, a la caída de la tarde se sintió fatigado y con hambre. Pero todavía siguió caminando, caminando, hasta que las estrellas comenzaron a brillar y la luna se asomó a la ventana de los cielos. Entonces se sentó a la orilla del camino, y estaba allí descansando, cuando vio a un conejito que había salido a cenar.

-¿Qué estás comiendo?, - le preguntó.

-Estoy comiendo zacate. ¿Quieres un poco?

-Gracias, pero yo no como zacate.

-¿Qué vas a hacer entonces?

-Morirme tal vez de hambre y de sed.

El conejito se acercó a Quetzalcóatl y le dijo;

-Mira, yo no soy más que un conejito, pero si tienes hambre, cómeme, estoy aquí.

Entonces el dios acarició al conejito y le dijo:

-Tú no serás más que un conejito, pero todo el mundo, para siempre, se ha de acordar de ti.

Y lo levantó alto, muy alto, hasta la luna, donde quedó estampada la figura del conejo. Después el dios lo bajó a la tierra y le dijo:

-Ahí tienes tu retrato en luz, para todos los hombres y para todos los tiempos...

3 comentarios:

M dijo...

Me acabas de regresar uno de mis recuerdos de infancia más preciados. Qué bruto, qué bonito es ver la luna. En mis tiempos de escolapia, la SEP hizo unos libros con puros cuentos y leyendas prehispánicas, Ahí estaba este con unos dibujos de ultrasuperchiclonés. No sé dónde quedaron. Estúpidos divorcios.

Gracias por transcribirlo.

MUYE dijo...

CIERTO!!!

Yo también lo tenía, de hecho recuerdo que me daba mucha tristeza que se matara el conejito... me conmovía gacho...

En las librerías de viejo de Donceles, en el centro histórico puedes encontrar esos libros (de hecho ahora que vaya me doy la vuelta)... no creo que los den tan caros...

Un abrazotototototte!

=)

adriana dijo...

Cuando estaba en segundo de primaria vi ese cuento y recuerdo ke lo primero ke hize al ser de noche es ver si habia un conejo y en efecto, ahi estaba, y le pregunte a mi papa si lo veia, me dijo ke no!
ahora ya tengo 27 años y lamentablemente a vecez ya no lo veo, como lo niños tienen la capacidad de ver todo lo ke se imaginan. ke padre es ser niño.